Turismo y Deporte

Las viñas en Pirque y cerca de Santiago para visitar en época de vendimia

Los meses de marzo y abril, en plena vendimia, son los mejores para recorrer estas viñas cerca de la capital. Todas están funcionando con tours que juntan aire libre, gastronomía y, por supuesto, vinos de calidad excepcional.

Cousiño Macul

La que abre este listado de viñas abiertas tiene una gracia: se ubica en medio de Santiago y a ella se puede llegar fácil en Metro u otro tipo de locomoción colectiva.

Es unacon más de 100 años de tradición, que se remontan a mediados del siglo XIX, cuando el empresario minero de Lota, Matías Cousiño, compró 1.000 hectáreas ahí, en lo que ahora es Peñalolén.

Al morir tempranamente, todo quedó en manos de su su hijo Luis, quien junto a su esposa Isidora Goyenechea comenzó a plantar vides de cabernet sauvignon y merlot que importaron desde Francia.

Hoy en este campo en que se producen varios de los vinos premium  de la marca y donde ofrecen distintos tipos de tours, entre ellos un uno bicicleta, para conocer los viñedos, parques, las bodegas centenarias construidas con ladrillos pegados con clara de huevos (el famoso cal y canto), y las cavas subterráneas que datan del siglo XIX.

Haras de Pirque

Esta viña de Pirque forma parte del nuevo destino enoturístico Valle del Maipo y vale la pena ir a conocerla, por su arquitectura singular y su excelente restaurante.

Está a los pies de la cordillera y sus bodegas simulan la forma de una herradura y aprovechan la gravedad: en la zona más alta están las cubas para la fermentación del vino; más abajo, las barricas para su guarda y la zona de embotellado, hasta donde llega el caldo bajando desde lo más alto a través de tuberías especiales.

En el lugar hay tours (desde $ 15.000) para recorrerla y conocer cómo se hacen sus vinos, como el Albaclara, un sauvignon blanc refrescante e ideal para este temporada.

También tiene un restaurante, Hussonet, bautizado así en honor a uno de los caballos más ganadores que han salido del haras que colinda con  la viña y con una vista tan espectacular del valle.

Eso sí, por ahora está cerrado debido a la pandemia, pero de todos modos en la terraza puedes disfrutar de una copa de vino junto a un picoteo.

Veramonte

En los pies de la cordillera de la Costa se encuentra la viña Veramonte, una que se inauguró en 1989 en 2.500 hectáreas que reciben la brisa del océano Pacífico. La construyeron ahí, justamente para elaborar vinos tintos de clima frío, como su Pinot Noir, Syrah o Sauvignon Blanc.

Se trata de una que cultiva de forma orgánica y biodinámica, es decir, que no agrega químicos en su agricultura, para mantener un equilibrio natural sin agentes externos.

Para conocer este concepto en terreno, la viña que también tiene sedes en Alto Jahuel y en Colchagua, realiza varios tours que te llevarán por sus parras y bodegas.



Uno de ellos es el Emblema de los tres valles ($ 19.500 p/p), que consiste en un recorrido que se iniciará con la historia y el proceso de producción de esta viña. Luego conocerás la bodega con fudres de roble francés, la zona de embotellado y la huerta colaborativa.

Para terminar te llevarán a una zona de picnic rodeado de olivos, donde degustarás cuatro vinos de los tres valles en los que se encuentra Veramonte (por eso el nombre), entre ellos su Ritual Sauvignon Blanc de cosecha manual y notas cítricas, y su frutal Pinot Noir.

Concha y Toro

Es uno de los íconos de Pirque, porque está ahí desde 1883. Ese año nació Viña Concha y Toro y de esa época se conserva la casona de 4.600 m2 en que vivió don Melchor de Concha y Toro y el parque de 23 hectáreas que rodea la mansión.

Si aún no la conoces, anda. Hay tours desde los $ 18.000 (con tres degustaciones de vinos) en que conocerás esos rincones y la bodega de donde salió la leyenda del Casillero del Diablo: un bodegón subterráneo donde se supone que el mismísimo demonio habitaba y protegía la cava.

Además, ahí hay un jardín de variedades, para conocer y diferenciar las hojas y las uvas de 26 cepas viníferas, desde merlot a sauvignon blanc.

También tiene un restaurante, Wine Bar, que por estos días está cerrado al público debido a la pandemia.

Villard

Fue en 1989 que el francés Thierry Villard fundó la primera viña boutique en Chile. Lo hizo junto a su familia en más de 400 hectáreas en Casablanca, una de las zonas más prestigiosas para la producción de uvas en clima frío.

Se trata de un espacio al que llegas por la Ruta F864G (camino Tapihue Km 14,5) hasta una casona con terrazas y bodegas que miran a las viñas. Ahí se preparan exquisitos Syrah, Chardonnay y Pinot Noir, que han sido reconocidos con más de 90 puntos por expertos, como Descorchados o Tim Atkins.

Sin embargo, la viña Villard no sólo se luce por su excelente calidad, sino también por el enoturismo. Esto, porque realizan una maravillosa ruta en bicicleta de tres kilómetros entre parras.

También tienen el tour Tanagra ($ 26.000 por persona), donde conocerás todo lo relativo a su Syrah, uno de los vinos íconos de Chile y que ha estado entre los 100 mejores del mundo, según el crítico estadounidense James Suckling.

Dura cerca de 70 minutos y termina con una degustación de sus vinos Expresión Souvignon Blanc, Grand Vin le Chardonnay o Grand Vin le Pinot Noir, entre otros que acompañarás con una tabla de charcutería local.

Santa Rita

Otra de las viñas abiertas es una histórica, Santa Rita, ubicada en el sector de Alto Jahuel, en Buin, a 45 minutos de la capital.

Declarada Monumento Histórico en 1972, puedes recorrerla con sus tours, que hasta abril están con 30% de descuento. Como uno que te lleva de paseo en carruaje por los jardines históricos de la viña, con baños romanos y capilla neogótica, y que termina con una cata de tres vinos emblemáticos de Santa Rita.

Y ojo que el jardín diseñado por el paisajista francés Guillermo Renner en 1880 es de película. Se trata con árboles centenarios, coníferas, cedros, abetos, cipreses y araucarias, algunos nativos y otros traídos de distintas partes del mundo.

Además de estatuas, piletas  y una laguna artificial con un cisne de cuello negro.

Otra opción es el tour premium ($ 40.000 por persona), que incluye la visita a la capilla neogótica, a lo baños romanos y a la bodega donde, según cuenta la leyenda, durante la batalla de Rancagua de 1814 se escondieron 120 patriotas. También se cierra con degustación de tres vinos premium, maridados con quesos y frutos secos.

Además, puedes aprovechar de visitar el Museo Andino, de la Fundación Claro Vial, donde se exhiben más de 3.000 piezas de colecciones arqueológicas y etnográficas de los pueblos precolombinos. La entrada es gratis.

Otra opción es que aproveches de almorzar en su restaurante de cocina chilena, que está funcionando de lunes a viernes de 12 PM a 5 PM. Las reservas se hacen través del mail restaurant restaurant@santarita.cl.

Tarapacá

Para algunos, el valle del Maipo es sinónimo de buenos vinos, por la gran cantidad de botellas de calidad excepcional que se elaboran ahí.

Una de las viñas abiertas en ese valle es de las históricas, Tarapacá, que fundó en 1874 un renombrado enólogo, Francisco de Rojas y Salamanca con el nombre de Viña de Rojas y que años más tarde sus siguientes dueños bautizaron con el actual, en homenaje al presidente Arturo Alessandri, a quien apodaban El León de Tarapacá.

Si la quieres ir recorrer tienes varias opciones para hacerlo, como el Gran Reserva Tour y Degustación ($ 24.900 p/p), que te lleva por su emblemática casona de estilo toscano, construida en 1927, y su parque con sendero de plantas nativas y que culminan con una degustación de vinos seleccionados.

También puedes escoger el Etiqueta Negra ($ 59.900 p/p), uno premium, que incluye un almuerzo con appetizers, entrada, plato principal, postre, todo maridado con una selección de vinos.

En la web de la viña se reservan los tours.

Casas del Bosque

Fundada a mediados de los años 90 por la familia Cúneo, esta viña se encuentra a sólo 70 kilómetros de Santiago, en el corazón del valle de Casablanca.

El lugar tiene más de 230 hectáreas, con viñedos, senderos, restaurantes y miradores que da gusto recorrer en familia gracias a un puñado de tours.

Hay desde uno donde te conviertes en enólogo por un día, en el que hasta elaboras tu propio vino, hasta otro que se ofrece solo en esta época de vendimia, en el que aprendes todo sobre el proceso de creación de sus vinos.

A eso se suma su restaurante Tanino, donde puedes puedes probar maravillosos platos con carnes y pescados en su agradable terraza.

Acá también puedes comprar una canasta de picnic con todas las delicias para disfrutar de una tarde al aire libre. Mejor si instalas en uno de sus miradores coni ncreíbles vistas de esta valle de la zona central.

Ojo, que para tomar los tours debes reservar previamente a través de la web de Casas del Bosque. Ahí también puedes revisar los protcolos sanitarios que están exigiendo.

Agradecimientos: finde.latercera.com

4 comentarios en «Las viñas en Pirque y cerca de Santiago para visitar en época de vendimia»

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